Tratamientos
Aprende a escribir un tratamiento de guion — una narración en prosa que cuenta toda la historia de tu película de principio a fin. Cubre formato, extensión, estructura y ejemplos prácticos.
Un tratamiento es una narración en prosa que cuenta la historia de tu guion de principio a fin. Se lee como un relato corto, pero se centra en la trama, los arcos de los personajes y los momentos dramáticos clave, más que en el diálogo o el detalle escena por escena. Los tratamientos son un paso fundamental en el proceso de escritura de guiones, ya que te permiten poner a prueba la forma de tu historia antes de comprometerte con el trabajo laborioso de redactar un guion.
En la industria cinematográfica, los tratamientos cumplen una doble función: son una herramienta de desarrollo para los escritores y una herramienta de comunicación para presentar proyectos a productores, estudios y colaboradores.
Qué incluye un tratamiento
Un tratamiento no es un simple resumen: es una narración. Debería leerse como una versión breve y atrayente de la propia película. Los elementos clave incluyen:
- El protagonista y su mundo — de quién trata la historia y cómo es su vida cuando empieza la historia
- El incidente incitante — el evento que altera el statu quo y desencadena el conflicto central
- La acción ascendente — los obstáculos, complicaciones y apuestas crecientes a los que se enfrenta el protagonista
- Los puntos de giro clave — momentos que cambian la dirección de la historia, incluyendo el punto medio y el momento de "todo está perdido"
- El clímax — la confrontación final o el momento decisivo que resuelve el conflicto central
- La resolución — cómo termina la historia y qué ha cambiado
Cabe destacar que un tratamiento incluye el final. A diferencia de un pitch, que puede insinuar el resultado, un tratamiento revela cómo concluye la historia. Los lectores necesitan ver el arco completo para poder evaluarlo.
Tipos de tratamientos
Tratamiento corto (2–5 páginas)
Una versión compacta que aborda los puntos de trama principales y los arcos de los personajes. Se usa a menudo al principio del desarrollo para poner a prueba un concepto. Se centra en la columna vertebral de la historia, sin subtramas ni matices detallados de los personajes.
Tratamiento estándar (8–15 páginas)
El formato más común. Cuenta la historia completa con un nivel de detalle moderado, incluyendo las principales subtramas, el desarrollo de los personajes y las escenas clave. Esto es típicamente lo que esperan los productores y los ejecutivos de desarrollo.
Tratamiento detallado (20–30 páginas)
Una versión ampliada que se aproxima al nivel de detalle de un esquema de escenas. Incluye descripciones detalladas de escenas, motivaciones de los personajes y, a veces, diálogos sugeridos. Se usa para narrativas complejas o cuando un escritor quiere recorrer la historia a un nivel granular antes de redactar.
Cómo escribir un tratamiento
Paso 1: Empieza con tu logline
Tu logline es la semilla de la que crece el tratamiento. Revísalo antes de empezar a escribir para asegurarte de que tu tratamiento cumple su promesa.
Paso 2: Usa la estructura de tres actos como guía
Organiza tu tratamiento en torno a la estructura de tres actos:
- Acto Uno (aproximadamente el primer 20–25 % del tratamiento) — presenta al protagonista, el mundo y el incidente incitante
- Acto Dos (el 50 % central) — escala el conflicto, introduce subtramas y construye hacia el punto medio y el momento de "todo está perdido"
- Acto Tres (el 25 % final) — entrega el clímax y la resolución
Paso 3: Escribe en presente y en tercera persona
Los tratamientos se escriben en presente, como si describieras eventos que ocurren ahora. Usa la tercera persona. Esto coincide con la convención de los guiones y da al tratamiento una cualidad cinematográfica.
Paso 4: Céntrate en causa y efecto
Cada evento de tu tratamiento debería sentirse como una consecuencia del evento anterior. Evita la narración tipo "y entonces" — busca la narración tipo "porque". Porque el protagonista tomó esta decisión, se produjo esta consecuencia, que le obligó a tomar esta nueva decisión.
Paso 5: Incluye los arcos de los personajes
No te limites a describir lo que pasa: describe cómo cambia el protagonista. Un tratamiento debe mostrar el viaje interno del personaje junto con la trama externa. ¿Qué creen al principio? ¿Qué creen al final? ¿Qué experiencias fuerzan la transformación?
Paso 6: Escribe el final
No dejes el final vago. Un tratamiento sólido se compromete con una conclusión. Siempre puedes cambiarlo después, pero escribir el final te obliga a comprender hacia dónde se dirige la historia.
Ejemplo de esquema de tratamiento
Considera cómo podría estructurarse un tratamiento para una película familiar:
Cadena perpetua (1994) — Extracto de tratamiento abreviado
En 1947, el banquero Andy Dufresne es condenado injustamente por el asesinato de su esposa y sentenciado a cadena perpetua en la Penitenciaría Estatal de Shawshank. Tranquilo y reservado, Andy lucha por adaptarse al brutal mundo de la prisión. Se hace amigo de Red, un recluso que sabe "conseguir cosas", y lentamente empieza a labrarse una vida entre rejas.
Durante los años siguientes, Andy utiliza su experiencia financiera para ayudar al alcaide y a los guardias con sus impuestos, ganando protección y privilegios. Pero cuando Andy descubre pruebas que podrían demostrar su inocencia, el alcaide las hace destruir para conservar los servicios de Andy. La esperanza de Andy está casi extinguida.
Tras diecinueve años, Andy se escapa por un túnel que ha pasado décadas cavando. Expone la corrupción del alcaide y empieza una nueva vida en México. Red finalmente queda en libertad condicional y se reúne con Andy, cumpliendo una promesa que se hicieron años atrás.
Esta versión abreviada captura al protagonista, el conflicto, las apuestas, los puntos de giro y la resolución.
Errores comunes en los tratamientos
Omitir el final
Algunos escritores temen comprometerse con un final o quieren preservar la "sorpresa". Esto frustra el propósito de un tratamiento. Los lectores necesitan el arco completo.
Sobrecargar de detalles
Un tratamiento no es un primer borrador. Evita escribir intercambios de diálogo completos o describir cada ángulo de cámara. Céntrate en la columna vertebral narrativa.
Ignorar las subtramas
Aunque la trama principal debe predominar, las subtramas clave merecen mención — especialmente cuando afectan al arco del protagonista o al conflicto central.
Escribir en voz pasiva
Los tratamientos deben sentirse activos y urgentes. Usa verbos fuertes. "El protagonista decide enfrentarse al antagonista" es más fuerte que "Se decide que tendrá lugar una confrontación".
Preguntas frecuentes
¿Necesito un tratamiento antes de escribir un guion?
No es estrictamente necesario, pero es muy recomendable. Un tratamiento te obliga a enfrentar problemas estructurales, inconsistencias de los personajes y problemas de ritmo antes de haber invertido semanas o meses en un primer borrador.
¿Deberían incluir diálogo los tratamientos?
De forma mínima. Una o dos frases de diálogo pueden capturar la voz de un personaje o un momento crucial, pero los tratamientos deberían basarse en la narración en prosa, no en intercambios de diálogo.
¿Cuánto tiempo se tarda en escribir un tratamiento?
Para un largometraje, espera dedicar de una a cuatro semanas a un tratamiento, según la complejidad de la historia y tu familiaridad con el material. Algunos tratamientos pasan por múltiples borradores.
¿Puede cambiar un tratamiento después de escrito?
Por supuesto. Un tratamiento es un documento vivo. A medida que desarrollas el guion, puedes descubrir mejores ideas, decisiones de personaje más sólidas o beats estructurales más eficaces. Revisa el tratamiento según sea necesario.
Próximos pasos
Una vez que tu tratamiento esté completo, el siguiente paso es desglosarlo en momentos dramáticos específicos:
- Hojas de beats — extrae los beats clave de tu tratamiento hacia una lista estructurada
- Esquematización — expande tu tratamiento hasta convertirlo en un plan de escritura escena por escena
- Escribir loglines — revisita tu logline para asegurarte de que sigue alineado con tu tratamiento
- Estructura de la historia — refina tu tratamiento usando modelos estructurales como la estructura de tres actos o el viaje del héroe
- Desarrollo de personajes — profundiza los personajes que tu tratamiento ha introducido
Escribir loglines
Aprende a escribir loglines convincentes para tu guion — el resumen esencial de una o dos frases que captura a tu protagonista, el conflicto y las apuestas.
Hojas de beats
Aprende a crear una hoja de beats para tu guion — una lista estructurada de los momentos dramáticos clave que dan forma a la estructura, el ritmo y el arco emocional de tu historia.